jueves, 1 de diciembre de 2011

Las primeras estrellas de la Vía Láctea condenaron a la oscuridad a las galaxias enanas cercanas

Una nueva reconstrucción sobre los efectos del nacimiento de las primeras estrellas en nuestra galaxia la Vía Láctea, indica que la intensa luz ultravioleta de esas estrellas dispersó el gas de las galaxias cercanas a la nuestra, anulando casi por completo su capacidad de formar estrellas y condenándolas a un futuro de oscuridad.

Las primeras estrellas del universo aparecieron unos 150 millones de años después del Big Bang. En aquel entonces, la masa gaseosa de hidrógeno y helio que llenaba el universo era lo bastante fría como para que sus átomos fuesen eléctricamente neutros. A medida que la luz ultravioleta de las primeras estrellas se propagaba a través de este gas, lo ionizaba, como ya lo estuvo originalmente, produciendo un significativo calentamiento que tuvo consecuencias drásticas: El gas se volvió tan caliente que escapó de la gravedad de las galaxias con muy poca masa, privándolas así del material necesario para formar estrellas.

Este proceso puede explicar el pequeño número y gran edad promedio de las estrellas observadas en las pequeñas y tenues galaxias satélite de la Vía Láctea. También puede ser una causa importante de que galaxias como la nuestra tengan tan pocas galaxias satélite a su alrededor.

Hasta ahora, se creía que la radiación que condujo a la dispersión de gas de las galaxias satélite era producida colectivamente por todas las grandes galaxias cercanas, dando como resultado un fondo uniforme de luz ultravioleta. El nuevo modelo, preparado por Pierre Ocvirk y Dominique Aubert, del Observatorio Astronómico de Estrasburgo, Francia, y miembros de la Colaboración LIDAU, demuestra que esta suposición es errónea.

Este modelo es el primero que tiene en cuenta el efecto que la radiación emitida por las primeras estrellas formadas en el centro de la Vía Láctea tuvo sobre sus galaxias satélite.
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En contraste con modelos anteriores, en esta nueva reconstrucción el campo de radiación producido no es uniforme, sino que decrece en intensidad a medida que se aleja del centro de la Vía Láctea.

Las galaxias satélite cercanas al centro galáctico perdieron muy rápidamente su gas. Formaron tan pocas estrellas que hoy esas galaxias pueden resultar indetectables con los telescopios en uso.

Al mismo tiempo, las galaxias satélite más alejadas experimentaron, en promedio, una irradiación menor. Por lo tanto, se las arreglaron para mantener su gas durante más tiempo y formar más estrellas. Como consecuencia de ello, hoy en día son más fáciles de detectar y parecen ser más numerosas que las galaxias sumidas en la oscuridad.

El nuevo modelo parece encajar mejor con las observaciones de nuestra galaxia y su vecindad, y sugiere que las primeras estrellas de la Vía Láctea ejercieron un papel importante en la disipación del gas de las galaxias satélite

ETIMOLOGIA DE LA PALABRA EN LA MITOLOGIA GRIEGA

Se cuenta que el dios griego Zeus, que era infiel a su esposa, tuvo un hijo llamado Heracles(Hércules, para los romanos) de su unión con Alcmena. Al enterarse, Hera hizo que Alcmena llevara en el vientre a Heracles por 10 meses, y trató de deshacerse de éste mandando dos serpientes para que mataran al bebé cuando tenía ocho meses. Sin embargo, Heracles pudo librarse fácilmente de ellas estrangulándolas con sus pequeñas manos. Heracles resultó ser el favorito de Zeus. Sin embargo, el Oráculo decía queHeracles sólo sería un héroe, puesto que era mortal. Para ser un dios inmortal debía mamarde Hera, pero ella no quería: sentía ira y celos en su contra.
Una vez que llega la historia hasta este punto, las versiones son distintas.
Una de ellas dice que Hermes, el mensajero de los dioses, puso a Heracles en el seno de Hera, mientras ella dormía, para que mamara la leche divina pero, al despertar y darse cuenta, lo separó bruscamente y se derramó la leche, formando la Vía Láctea.
Otra dice que Atenea, la diosa de la sabiduría, convenció a Hera de que Heracles mamara de ella, ya que era un niño muy lindo, pero resulta que Heracles succionó la leche con tal violencia, que lastimó a Hera, haciéndola derramar la leche.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Un camino para ver lo más oscuro de la Vía Lácte



Lunes, 07 de Noviembre de 2011 | Agencia SINC


Un equipo de investigadores ha hallado, en el espectro de las estrellas, líneas de absorción de luz infrarroja que permitirán ver rincones de la Vía Láctea hasta ahora ocultos en la oscuridad.


La luz que emiten las estrellas de la Vía Láctea recorre un largo camino hasta que llega a la Tierra. Durante su viaje por el espacio, la luz se cruza con nubes difusas de polvo y gas interestelar. Las moléculas que se encuentran en esas nubes desvían parte de los fotones –partículas de luz– y generan unas líneas de absorción que se conocen como Bandas Difusas Interestelares (DIB por sus siglas en inglés).


Se han encontrado 13 bandas difusas interestelares procedentes del centro de la galaxia


“Es como si desde un bote en el mar, por la noche, quisiéramos observar un faro, que en nuestro caso es la estrella. Si hubiera neblina y en esta hubiese otros barcos, atraparía parte de la luz del faro y lo veríamos más débil. Las sombras de esos barcos corresponderían a la luz absorbida por las moléculas”, explica a SINC Paco Najarro, investigador del Centro de Astrobiología (CAB), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).


Gracias a un trabajo en el que ha participado el CAB, y que se publica esta semana en la revista Nature, se han descubierto 13 nuevas bandas DIB en espectros estelares del centro de la Vía Láctea con una peculiaridad: sus longitudes de onda son más largas que las conocidas hasta el momento.


Las DIB han constituido un misterio desde su descubrimiento inicial hace 90 años. Las 500 bandas identificadas antes de este estudio se encuentran, en su mayor parte, en longitudes de onda cortas del espectro visible y ultravioleta, en zonas galácticas accesibles a estas longitudes de onda. A través de las bandas recién descubiertas, los expertos podrán estudiar zonas internas y más oscuras de la galaxia.


“Las nubes de polvo y gas actúan como un portero de fútbol, y tiene predilección por ‘despejar’ o ‘atrapar’ los fotones de longitud de onda corta mientras que son más permisivas a la hora de dejar pasar la luz infrarroja, más larga”, afirma Najarro, miembro de la investigación. Por cada billón de fotones que emite una estrella del centro de la Vía Láctea en onda corta, solo uno llega hasta la Tierra, mientras que en longitud de onda infrarroja llega uno de cada quince.

Los rayos cósmicos podrían surgir del agujero negro de la Vía Láctea



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21 Nov 2011(10:29:58)
Los rayos que penetran el espacio cósmico emanan de dos 'burbujas' que se extienden por nuestra galaxia como las alas de una mariposa. Estas burbujas fueron 'infladas' por una inmensa expulsión de energía producto de un cataclismo generado por un agujero negro. Y todo esto ocurrió 'recientemente': hace solo 24 millones de años, según la escala temporal cósmica.


Esta hipótesis ha sido planteado por un Yákov Istómin, científico colaborador del Instituto de Física de la Academia de Ciencias de Rusia.


Los rayos cósmicos fueron descubiertos en 1912 y se sabe que son corrientes de partículas cargadas, en general, protones de muy alta energía (10 elevado a 20 electrón-voltios). Este valor supera en 100 mil millones de veces la energía alcanzada con los choques de partículas en el Gran Colisionador de Partículas. ¿En dónde se originaban estos rayos? La ciencia todavía no lo ha podido explicar.


Pero recientemente, el Observatorio Especial de Rayos Gamma Fermi de la NASA descubrió grandes burbujas energéticas situadas por encima y debajo del centro de la Vía Láctea. Las formaciones obtuvieron el nombre de “burbujas Fermi”, en honor del gran físico italiano Enrico Fermi, autor de la hipótesis de que en la galaxia existen nubes de gas ionizado con campos magnéticos unidos a estas. La partículas cargadas, al atravesar las nubes, se desvían por los campos magnéticos y se mueven caóticamente en el espacio interestelar, con lo que su energía crece repetidamente.


Las burbujas Fermi alcanzan 8 kilopársec de alto y 6 kilopársek de ancho (el radio de la galaxia es 15 kilopársek). De estas burbujas sale la radiación gamma de altas energías.


El científico ruso Yákov Istómin explica que todo el espacio dentro de las burbujas está lleno de partículas de muy altas energías. Al colisionar estas con los protones emiten rayos gamma. A su vez, las partículas adquirieron su energía como resultado de una expulsión de materia en el llamado jet del centro de la galaxia.


Según indica el físico, en el centro de Vía Láctea se encuentra un agujero negro que pesa 4.000 millones de veces más que el Sol. Ahora la energía que emite es baja. Pero en el pasado podría haber sido mucho más alta. Y en su fase activa este núcleo galáctico podría haber expulsado los jets, o chorros de materia.


Esta suposición ha sido comprobada por las observaciones del espacio remoto. El investigador sostiene que las burbujas de Fermi podrían ser los restos de un jet que “inyectó” la energía en las burbujas y las llenó con rayos cósmicos.


Según el académico, la fecha de la aparición del jet es cerca de 24 millones de años. Es interesante saber que en la Tierra en aquella época se produjo un cambio de épocas geológicas, del Oligoceno al Mioceno, cuando se extinguieron muchos mamíferos antiguos y el planeta obtuvo el aspecto y el clima moderno. Sin embargo, los científicos todavía no vinculan este evento con la explosión galáctica.


Resuelven misterio de la Vía Láctea


La nueva teoría sugiere que la clave de este misterio se encuentra dentro de una supernova

Astrofísicos de Dinamarca creen que descifraron por qué algunas de las más antiguas estrellas en la Vía Láctea están cargadas de pesados elementos químicos, los cuales fueron muy poco común 10.000 millones de años atrás cuando se formaron los cuerpos estelares.
La nueva teoría desarrollada por científicos del Instituto Niels Bohr, en la Universidad de Copenhague, sugiere que la clave de este misterio se encuentra dentro de la más grande y más poderosa explosión en el universo: una supernova.
Algunos de los elementos químicos más pesados solo pueden ser creados dentro de una supernova. Las más antiguas estrellas son casi todas de hidrógeno y helio, los elementos más livianos y más abundantes en el universo.
Con el paso del tiempo, las explosiones de supernova crearon elementos más pesados tales como oro, plata y uranio que crecieron en nuevas generaciones de estrellas.

22.- La Via Lactea - El Universo