jueves, 24 de noviembre de 2011
Un camino para ver lo más oscuro de la Vía Lácte
Lunes, 07 de Noviembre de 2011 | Agencia SINC
Un equipo de investigadores ha hallado, en el espectro de las estrellas, líneas de absorción de luz infrarroja que permitirán ver rincones de la Vía Láctea hasta ahora ocultos en la oscuridad.
La luz que emiten las estrellas de la Vía Láctea recorre un largo camino hasta que llega a la Tierra. Durante su viaje por el espacio, la luz se cruza con nubes difusas de polvo y gas interestelar. Las moléculas que se encuentran en esas nubes desvían parte de los fotones –partículas de luz– y generan unas líneas de absorción que se conocen como Bandas Difusas Interestelares (DIB por sus siglas en inglés).
Se han encontrado 13 bandas difusas interestelares procedentes del centro de la galaxia
“Es como si desde un bote en el mar, por la noche, quisiéramos observar un faro, que en nuestro caso es la estrella. Si hubiera neblina y en esta hubiese otros barcos, atraparía parte de la luz del faro y lo veríamos más débil. Las sombras de esos barcos corresponderían a la luz absorbida por las moléculas”, explica a SINC Paco Najarro, investigador del Centro de Astrobiología (CAB), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).
Gracias a un trabajo en el que ha participado el CAB, y que se publica esta semana en la revista Nature, se han descubierto 13 nuevas bandas DIB en espectros estelares del centro de la Vía Láctea con una peculiaridad: sus longitudes de onda son más largas que las conocidas hasta el momento.
Las DIB han constituido un misterio desde su descubrimiento inicial hace 90 años. Las 500 bandas identificadas antes de este estudio se encuentran, en su mayor parte, en longitudes de onda cortas del espectro visible y ultravioleta, en zonas galácticas accesibles a estas longitudes de onda. A través de las bandas recién descubiertas, los expertos podrán estudiar zonas internas y más oscuras de la galaxia.
“Las nubes de polvo y gas actúan como un portero de fútbol, y tiene predilección por ‘despejar’ o ‘atrapar’ los fotones de longitud de onda corta mientras que son más permisivas a la hora de dejar pasar la luz infrarroja, más larga”, afirma Najarro, miembro de la investigación. Por cada billón de fotones que emite una estrella del centro de la Vía Láctea en onda corta, solo uno llega hasta la Tierra, mientras que en longitud de onda infrarroja llega uno de cada quince.
Los rayos cósmicos podrían surgir del agujero negro de la Vía Láctea
21 Nov 2011(10:29:58)
Los rayos que penetran el espacio cósmico emanan de dos 'burbujas' que se extienden por nuestra galaxia como las alas de una mariposa. Estas burbujas fueron 'infladas' por una inmensa expulsión de energía producto de un cataclismo generado por un agujero negro. Y todo esto ocurrió 'recientemente': hace solo 24 millones de años, según la escala temporal cósmica.
Esta hipótesis ha sido planteado por un Yákov Istómin, científico colaborador del Instituto de Física de la Academia de Ciencias de Rusia.
Los rayos cósmicos fueron descubiertos en 1912 y se sabe que son corrientes de partículas cargadas, en general, protones de muy alta energía (10 elevado a 20 electrón-voltios). Este valor supera en 100 mil millones de veces la energía alcanzada con los choques de partículas en el Gran Colisionador de Partículas. ¿En dónde se originaban estos rayos? La ciencia todavía no lo ha podido explicar.
Pero recientemente, el Observatorio Especial de Rayos Gamma Fermi de la NASA descubrió grandes burbujas energéticas situadas por encima y debajo del centro de la Vía Láctea. Las formaciones obtuvieron el nombre de “burbujas Fermi”, en honor del gran físico italiano Enrico Fermi, autor de la hipótesis de que en la galaxia existen nubes de gas ionizado con campos magnéticos unidos a estas. La partículas cargadas, al atravesar las nubes, se desvían por los campos magnéticos y se mueven caóticamente en el espacio interestelar, con lo que su energía crece repetidamente.
Las burbujas Fermi alcanzan 8 kilopársec de alto y 6 kilopársek de ancho (el radio de la galaxia es 15 kilopársek). De estas burbujas sale la radiación gamma de altas energías.
El científico ruso Yákov Istómin explica que todo el espacio dentro de las burbujas está lleno de partículas de muy altas energías. Al colisionar estas con los protones emiten rayos gamma. A su vez, las partículas adquirieron su energía como resultado de una expulsión de materia en el llamado jet del centro de la galaxia.
Según indica el físico, en el centro de Vía Láctea se encuentra un agujero negro que pesa 4.000 millones de veces más que el Sol. Ahora la energía que emite es baja. Pero en el pasado podría haber sido mucho más alta. Y en su fase activa este núcleo galáctico podría haber expulsado los jets, o chorros de materia.
Esta suposición ha sido comprobada por las observaciones del espacio remoto. El investigador sostiene que las burbujas de Fermi podrían ser los restos de un jet que “inyectó” la energía en las burbujas y las llenó con rayos cósmicos.
Según el académico, la fecha de la aparición del jet es cerca de 24 millones de años. Es interesante saber que en la Tierra en aquella época se produjo un cambio de épocas geológicas, del Oligoceno al Mioceno, cuando se extinguieron muchos mamíferos antiguos y el planeta obtuvo el aspecto y el clima moderno. Sin embargo, los científicos todavía no vinculan este evento con la explosión galáctica.
Esta hipótesis ha sido planteado por un Yákov Istómin, científico colaborador del Instituto de Física de la Academia de Ciencias de Rusia.
Los rayos cósmicos fueron descubiertos en 1912 y se sabe que son corrientes de partículas cargadas, en general, protones de muy alta energía (10 elevado a 20 electrón-voltios). Este valor supera en 100 mil millones de veces la energía alcanzada con los choques de partículas en el Gran Colisionador de Partículas. ¿En dónde se originaban estos rayos? La ciencia todavía no lo ha podido explicar.
Pero recientemente, el Observatorio Especial de Rayos Gamma Fermi de la NASA descubrió grandes burbujas energéticas situadas por encima y debajo del centro de la Vía Láctea. Las formaciones obtuvieron el nombre de “burbujas Fermi”, en honor del gran físico italiano Enrico Fermi, autor de la hipótesis de que en la galaxia existen nubes de gas ionizado con campos magnéticos unidos a estas. La partículas cargadas, al atravesar las nubes, se desvían por los campos magnéticos y se mueven caóticamente en el espacio interestelar, con lo que su energía crece repetidamente.
Las burbujas Fermi alcanzan 8 kilopársec de alto y 6 kilopársek de ancho (el radio de la galaxia es 15 kilopársek). De estas burbujas sale la radiación gamma de altas energías.
El científico ruso Yákov Istómin explica que todo el espacio dentro de las burbujas está lleno de partículas de muy altas energías. Al colisionar estas con los protones emiten rayos gamma. A su vez, las partículas adquirieron su energía como resultado de una expulsión de materia en el llamado jet del centro de la galaxia.
Según indica el físico, en el centro de Vía Láctea se encuentra un agujero negro que pesa 4.000 millones de veces más que el Sol. Ahora la energía que emite es baja. Pero en el pasado podría haber sido mucho más alta. Y en su fase activa este núcleo galáctico podría haber expulsado los jets, o chorros de materia.
Esta suposición ha sido comprobada por las observaciones del espacio remoto. El investigador sostiene que las burbujas de Fermi podrían ser los restos de un jet que “inyectó” la energía en las burbujas y las llenó con rayos cósmicos.
Según el académico, la fecha de la aparición del jet es cerca de 24 millones de años. Es interesante saber que en la Tierra en aquella época se produjo un cambio de épocas geológicas, del Oligoceno al Mioceno, cuando se extinguieron muchos mamíferos antiguos y el planeta obtuvo el aspecto y el clima moderno. Sin embargo, los científicos todavía no vinculan este evento con la explosión galáctica.
Resuelven misterio de la Vía Láctea
La nueva teoría sugiere que la clave de este misterio se encuentra dentro de una supernova
Astrofísicos de Dinamarca creen que descifraron por qué algunas de las más antiguas estrellas en la Vía Láctea están cargadas de pesados elementos químicos, los cuales fueron muy poco común 10.000 millones de años atrás cuando se formaron los cuerpos estelares.
La nueva teoría desarrollada por científicos del Instituto Niels Bohr, en la Universidad de Copenhague, sugiere que la clave de este misterio se encuentra dentro de la más grande y más poderosa explosión en el universo: una supernova.
Algunos de los elementos químicos más pesados solo pueden ser creados dentro de una supernova. Las más antiguas estrellas son casi todas de hidrógeno y helio, los elementos más livianos y más abundantes en el universo.
Con el paso del tiempo, las explosiones de supernova crearon elementos más pesados tales como oro, plata y uranio que crecieron en nuevas generaciones de estrellas.
jueves, 3 de noviembre de 2011
PARTES DE LA VIA LACTEA
La galaxia se divide en tres partes bien diferenciadas:
- halo
- halo exterior
- halo interior
- disco
- disco delgado
- disco grueso
- disco extremo
- bulbo
El halo es una estructura esferoidal que envuelve la galaxia. En el halo la concentración deestrellas es muy baja y apenas tiene nubes de gas, por lo que carece de regiones con formación estelar. En cambio, es en el halo donde se encuentran la mayor parte de los cúmulos globulares.
El disco se compone principalmente de estrellas jóvenes de población I. Es la parte de la galaxia que más gas contiene y es en él donde aún se dan procesos de formación estelar. Lo más característico del disco son los brazos espirales, que sonocho: dos brazos principales Escudo-Centauro y Perseo, así como dos secundarios -Sagitario y Escuadra- (en vez de cuatro brazos similares entre sí, como se pensaba antes).
Recientemente, un grupo de astrónomos acaba de anunciar el descubrimiento de un nuevo brazo espiral en nuestra galaxia o, más precisamente, un enorme fragmento hasta ahora desconocido
El bulbo o núcleo galáctico se sitúa en el centro. Es la zona de la galaxia con mayor densidad de estrellas. Sin embargo, a nivel local se pueden encontrar algunos cúmulos globulares con densidades superiores. El bulbo tiene una forma esferoidal achatada y gira como un sólido rígido. También al parecer, en nuestro centro galáctico, hay un gran agujero negro de unas 2,6 millones de masas solares que los astrónomos denominaron Sagittarius A, o Sagitario A*. Su detección fue posible a partir de la observación de un grupo de estrellas que giraban en torno a un punto oscuro a más de 1.500 km/s.
NOTICIA!!
Imagen: Observación infrarroja del núcleo de la Vía Láctea fotografiada por el Telescopio Espacial Spitzer (NASA/JPL-Caltech/S. Stolovy SSC/Caltech)
Análisis por Ian O'Neill
Sábado 19 de febrero de 2011, 11:17 PM HORA DEL ESTE
Sábado 19 de febrero de 2011, 11:17 PM HORA DEL ESTE
¿Cómo puede explicarse esto en términos astronómicos? Hay al menos 50.000 millones de planetas extrasolares (exoplanetas) en nuestra galaxia. Es más, los astrónomos estiman que 500 millones de estos mundos extraterrestres probablemente están asentados dentro de las zonas habitables que rodean a sus estrellas
Así que… ¿cuántos de estos planetas extrasolares albergan la vida? Lamentablemente no tenemos una respuesta a esta pregunta.
Este anuncio fue hecho el sábado por el director científico de la misión Kepler, William Borucki, durante la conferencia anual de la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias, celebrada en Washington D.C. Sin embargo, el Kepler no contó realmente a los 50.000 millones deplanetas extrasolares, este número proviene de las extrapolaciones de los datos obtenidos hasta la fecha por el telescopio espacial – cazador deplanetas extrasolares.
Por ejemplo, si el Kepler ha señalado 1.235 candidatos a planetasextrasolares hasta el momento - 53 de ellos orbitando en las zonas habitables de sus estrellas- ha dado a conocer aproximadamente cuántasestrellas hay en nuestra galaxia (se piensa que hay alrededor de 300.000 millones de estrellas en la Vía Láctea); y se puede realizar un estimado del número de mundos que orbitan alrededor de esas estrellas.
El Kepler tan sólo ha estudiado una porción 1/400 de todo el cielo visible y únicamente puede detectar planetas extrasolares que pasan delante (“o entránsito”) de sus estrellas. También necesita más tiempo para detectarplanetas extrasolares que orbitan aún más lejos de sus estrellas.
Tomando en consideración todos estos factores se llega a la conclusión de que pudiera realizarse un estimado bajo. Es probable que existan más de 500 millones de planetas extrasolares, manifestó Borucki.
Realizar esta estimación es una tarea relativamente simple, muchísimo más simple que estimar cuántos de estos mundos podrían albergar la vida. Como sabemos, tan sólo un planeta en la Vía Láctea tiene vida (la Tierra, en el caso de que te lo estuvieras preguntando), ninguna cantidad de conjeturas estadísticas puede llegar a una estimación del número de seresextraterrestres que están ahí afuera.
NOTICIA DE LA VIA LACTEA
Un balón de materia oscura rodea la Vía Láctea
Los astrónomos ponen forma por primera vez al 70% de la masa de la galaxia – Su orientación causa sorpresa: “Ahora no sabemos cómo se generó la espiral”
Tan lejos y tan cerca. Mientras los físicos intentan encontrar en los detectores terrestres, aquí mismo, los supuestos extraños componentes de la materia oscura (que representaría, según las teorías vigentes, más del 70% de la masa total de galaxias como la nuestra), los astrónomos se trasladan a través de sus instrumentos a billones de billones de kilómetros por los alrededores de la galaxia para comprobar cómo y dónde se acumula esta materia, distinta de la que forma todo lo que podemos ver y palpar
ESTRUCTURA DE LA VIA LACTEA
Con un tamaño estimado en 100.000 años-luz de extensión, la Vía Láctea posee unos 150.000 millones de estrellas, tiene un espesor de 10.000 años-luz y su región central, el bulbo galáctico posee un tamaño de 16.000 años-luz.
Según los últimos estudios realizados con el telescopio espacial Spitzer, nuestra galaxia posee dos brazos espirales principales, el brazo de Escudo-Centauro (Scutum-Centaurus) y el brazo de Perseo (Perseus). Alrededor de la barra central se disponen dos pequeños brazos, denominados brazos cercano (Near) y lejano (Far) de 3 Kpc, ya que se encuentran a 3 KiloParsec del centro de la galaxia. Posee además tres brazos menores, los de Norma, Sagitario (Sagittarius) y Externo (Outer) y un pequeño desprendimiento, llamado por algunos el espolón de Orión, importante por que el él se encuentra el Sol con su sistema planetario.
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